Pese a que no tengo ninguna creencia religiosa, sé valorar las enseñanzas que Jesucristo, como hombre y personaje histórico, dejó a la humanidad, sobretodo porque su lucha contra el Imperio Romano, contra la hipocresía y la maldad que siempre ha caracterizado a las personas, y contra la injusticia atroz que por los siglos de los siglos ha existido, lo convierten en un rebelde, en un revolucionario amante de la verdad y el conocimiento.
Y digo todo esto por aquellos cristianos que, en nombre de dios y su palabra, pretenden adormitar el pensamiento de sus feligreses y, si pueden, el de cualquier individuo con el que se encuentren. La verdad os hará libres, reza una de las frases más célebres de Cristo, en la que invita a buscar autenticidad y sinceridad, virtudes que a algunas de las iglesias les hace mucha falta, y que se logran rebelándose contra ciertos esquemas establecidos que dañan a diversos grupos sociales.
Creo que cada quien tiene derecho de pertenecer a la secta con la que más se identifique o, simplemente, no pertenecer a ninguna. Nuestra tarea como sociedad es aceptar las diferencias individuales y colectivas, luchando por condiciones que favorezcan a una mayoría, sin importarnos la religión o creencia que profese.
Ser o no ser cristiano no es condición para dejar de razonar y de buscar perennemente la verdad como lo hace cualquier ser consciente de la realidad. El problema está en que un conjunto de creencias o ideologías cieguen al hombre, enajenándose de tal manera con ellas hasta el punto de no aceptar críticas ni opiniones que se salgan de sus parámetros. No me cabe duda que cuando vayamos abriéndonos a un mundo multifacético, lograremos la armonía que tanta falta nos está haciendo.
2 comentarios:
actualiza un poco este bloggggggggggggggggggggggg
pelo que no actualiza su blog
subi poemasssssssssssssssssss
Publicar un comentario