Después de las declaraciones de Joseph Alois Ratzinger en Brasil acerca de temas como anticonceptivos, virginidad, aborto, homosexualidad y el supuesto “encuentro” pacífico del catolicismo con los grupos indígenas, creo que se ha puesto en completa evidencia su ignorancia e intolerancia.
Decir que: “El anuncio de Jesús y de su Evangelio no supuso, en ningún momento, una alienación de las culturas precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña…La utopía de volver a dar vida a las religiones precolombinas, separándolas de Cristo y de la Iglesia universal, no sería un progreso, sino un retroceso”, es propio de alguien que no ha leído nada de historia para enterarse que su “amable” religión católica está plagada de millones de crímenes, no sólo en América, sino en el mundo entero; y que existen diversas etnias que tienen derecho a rescatar y conservar sus propias creencias y tradiciones.
Es indignante pensar en sus discursos, charlatanería promotora de machismo, propagación de sida por no tener anticonceptivos, la muerte de tantas mujeres a causa de leyes contra el aborto, discriminación y desigualdad de oportunidades basadas en una simple opción sexual, en fin, palabras que sólo remarcan y acrecientan los problemas a causa de pura mojigatería.
Sin embargo, pienso que Benedicto XVI juega un papel importante para nuestro tiempo, pues ya se ha visto que su fétido conservadurismo e intolerancia ha hecho que algunos grupos sociales se levanten, tal como sucedió con algunos homosexuales, organizaciones pro-aborto y los indígenas amazónicos Coiab, quienes refutaron ante sus diversas prédicas. Creo que en Nicaragua la gente también debe protestar, haciendo que la iglesia católica se vaya apartando lo más rápido posible del “Estado laico” que decimos tener, para así tomar decisiones que verdaderamente le convengan a una mayoría, no a una feligresía.
1 comentario:
nena
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